28 DE
FEBRERO: DÍA DE ANDALUCÍA
BLAS INFANTE
VIDA Y PENSAMIENTO
Blas Infante Pérez,
conocido como "Padre de la Patria Andaluza", fue el creador, y precisamente
por eso es así conocido, del Himno, Bandera y Escudo de Andalucía, todo ello
ya señas de identidad de todo un pueblo que hoy comienza a configurarse como
nunca como la Nación que objetivamente es.
Blas Infante nace el 5
de Julio de 1885 en Casares, provincia de Málaga, de la Málaga de hace 100
años, profunda, explotada, jornalera y aislada del resto del mundo, donde
Blas Infante veía diariamente a los jornaleros partir al campo antes del
amanecer y volver después de haber caído la oscuridad estrellada de la
sierra malagueña, donde Blas Infante veía como en época de sequía o fuera de
temporada los jornaleros se amontonaban por las calles y suplicaban a los
señoritos terratenientes para poder alimentarse.
La Andalucía profunda
por donde pasaban los jornaleros hacia el trabajo, como siglos antes iban
los moriscos a las tierras de los terratenientes, las tierras que los
terratenientes castellanos robaron a los que ahora las trabajan gratuita y
obligadamente .
La profundidad donde
Blas Infante veía como sus amigos despedían a sus padres cuando marchaban a
jornalear en el campo; la profundidad donde Blas Infante veía cómo eran sus
amigos mismos los que más tarde también irían a trabajar la tierra a muy
temprana edad; la profundidad del "Kushará y paso´atrá"; la profundidad de
la falta de identidad, tanto de pueblo como de clase; y la profundidad misma
que Blas Infante recogerá en lo que hoy hemos considerado como el texto
inicial de todo el Andalucismo Infantiano:
"Yo tengo clavada en
la conciencia, desde mi infancia, la visión sombría del jornalero. Yo le he
visto pasear su hambre por las calles del pueblo, confundiendo su agonía con
la agonía triste de las tardes invernales; he presenciado cómo son
repartidos entre los vecinos acomodados, para que éstos le otorguen una
limosna de trabajo, tan sólo por fueros de caridad ; los he contemplado en
los cortijos, desarrollando una vida que se confunde con la de las bestias;
les he visto dormir hacinados en sus sucias gañanías, comer el negro pan de
los esclavos, esponjado en el gazpacho maloliente y servido, como a manadas
de ciervos en el dornillo común, trabajar de sol a sol, empapados por la
lluvia del invierno, caldeados en la siega por los horrores de la canícula;
y he sentido con indignación al ver que sus mujeres se deforman consumidas
por la miseria de las rudas faenas del campo; al contemplar cómo sus hijos
perecen faltos de higiene y de pan, cómo sus inteligencias se pierden
atrofiadas por la virtud de una bárbara pedagogía, que tiene un templo digno
en las escuelas como cuadras; o permaneciendo totalmente incultas requerida
toda la actividad, desde la más tierna niñez, por el cuidado de la propia
subsistencia, al conocer todas, absolutamente todas, las estrecheces y
miserias de sus hogares desolados. Y, después he sentido indignación al leer
en escritores extranjeros que el escándalo de su existencia miserable ha
traspasado las fronteras, para vergüenza de España y de
Andalucía".
El tiempo pasa, y Blas
Infante se forjará personal y políticamente, y durante las dos primeras
décadas de este siglo, creará las Juntas Liberalistas de Andalucía y los
Centros Andaluces, ambas instituciones para difundir y enseñar la Historia y
Cultura andaluzas, y algo más tarde además el Anteproyecto de Bases para el
Estatuto de Autonomía de Andalucía, que nunca se llevaría a la práctica al
estallar la Guerra Civil.
Blas Infante murió
fusilado por las tropas franquistas.